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Area: CineMi amigo el fantasma (Blackbeard’s Ghost)
[ caché de Tempus Fungui: 13:34:39 - 20/07/2003 · Leído 1117 veces ]
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Publicado en:Pasadizo Análisis de Películas [ Link Original ]
MI AMIGO EL FANTASMA (BLACKBEARD’S GHOST)

Importación

Steve Walker llega a una nueva población costera dispuesto a ponerse a cargo del entrenamiento del equipo de atletismo en la universidad local. Para pasar la noche se aloja en un viejo caserón perteneciente a unas ancianas descendientes de Barbanegra, y cuya posesión pretende ser usurpada por unos gángsters. Por la noche se le aparecerá el fantasma del pirata, que es todo un plasta además de un borrachín...

Ficha Técnica

Director:
Robert Stevenson / Productores: Walt Disney, Bill Walsh para Walt Disney Pictures / Guión: Bill Walsh, Don DeGradi, según la novela de Ben Stahl / Fotografía: Edward Colman / Música: Robert F. Brunner / Montaje: Robert Stafford / Efectos Especiales: Eustace Lycett, Robert A. Mattey (efectos especiales), Peter Ellenshaw (pinturas matte) / Intérpretes: Peter Ustinov (capitán Edward Barbanegra Teach), Dean Jones (Steve Walker), Suzanne Pleshette (Jo Anne Baker), Elsa Lanchester (Emily Stowecroft), Joby Baker (Silky Seymour), Elliott Reid (comentarista televisivo), Richard Deacon (Dean Wheaton), Hank Jones (Gudger Larkin), Norman Grabowski (Virgil), Michael Conrad, Herbie Faye, George Murdock, Kelly Thordsen, Ned Glass, Ray Reese... / Nacionalidad y año: USA 1968 / Duración y datos técnicos: 106 min. color 1.38:1.

Comentario

Hacia mediados de los 50 y durante unos veinte años, Walt Disney se dedicó a producir una serie de películas paralelas a sus celebérrimos filmes de animación (hasta el presente han continuado, pero con un tono levemente distinto). Este grupo de películas de imagen real era muy variado, así, desde cintas de aventuras como 20.000 leguas de viaje submarino (20,000 Leagues Under the Sea, 1954), de Richard Fleischer, o La isla del fin del mundo (The Island on the Top of the World, 1974), de Robert Stevenson, hasta musicales que, en cierta manera, proseguían la senda de su cine de dibujos animados, a veces con insertos de estos, como Mary Poppins (Mary Poppins, 1964) o La bruja novata (Bedknobs and Bromsticks, 1971), ambas nuevamente de Stevenson, quizá uno de los más característicos directores de la casa, o sendas comedias familiares, como la curiosa Tú a Boston y yo a California (The Parent Trap, 1961), de David Swift, o la execrable Los perros de mi mujer (The Ugly Duchshund, 1967), de Norman Tokar. Y otra de las corrientes que explotó la casa del ratón Mickey fue una serie de comedias de cierta tradición slapstick salpimentada con elementos fantásticos. Algunas de estas cintas pueden ser El extraño caso de Wilby (The Shaggy Dog, 1959), de Charles T. Barton, Un sabio en las nubes (The Absent Minded Professor, 1961), Stevenson again, o Mi cerebro es electrónico (The Computer Wore Tennis Shoes, 1969), de Robert Butler.

Y dentro de esa última corriente incursiona Mi amigo el fantasma. Pese a estar basada en una novela de Ben Stahl, podría considerarse una re-visión del clásico El fantasma y la señora Muir (The Ghost and Mrs. Muir, 1947), de Joseph Leo Mankiewicz, pues las semejanzas con esta obra maestra son notorias. Pero, obvio es, trasladada a las constantes de la comedia Disney, caracterizada por la presencia del sempiterno Dean Jones, el tono de comedia amable, donde todos los problemas son nimios, una leve trama amorosa light... Pero si algo caracteriza en particular al film es la presencia de Peter Ustinov, clave y fundamento del mismo; podría decirse que, sin él, la película no existiría, o sería por completo diferente. Ustinov, no cabe duda, es un grandioso actor, si bien siempre está al borde de la sobreactuación. Este film sirve al actor para desatarse por completo y otorgar una interpretación sublime, totalmente pasada de rosca, obvio es, pero que supone un gozoso espectáculo para descubrir en todas sus dimensiones a este grandioso actor.

Robert Stevenson (1905-1986) fue un cineasta inglés que debutó en 1930 como guionista y en 1932 pasa a la dirección con Happily Ever After. De su etapa británica resalta, sobre todo, El hombre que trocó su mente (The Man Who Changed His Mind, 1936), muy interesante cinta de horror protagonizada por Boris Karloff, para pasar ese mismo año a Estados Unidos con Las minas del rey Salomón (King Solomon’s Mines), país donde ofrecerá películas tan excelentes como Alma rebelde (Jane Eyre, 1944), con Orson Welles. En 1957 es contratado por la Disney para dirigir el simpático western Viejo amigo (Old Yeller, 1957), y el resto de su carrera la desarrollará dentro de la productora, hasta Un candidato muy peludo (The Shaggy D.A., 1976), remake de la citada El extraño caso de Wilby. Stevenson otorgó su conocimiento del medio a estos filmes, siendo sin duda el mejor de los fijos que trabajó para la Disney, muy por encima de flojos asalariados como Norman Tokar o Bernard McEveety. A esta cinta, en concreto, le aporta una estética muy cuidada, saturada de rojos y verdes, y una dinámica formidable pese al abuso de diálogos del que el guión hace gala.

Amén de esto, la película brinda la peculiaridad de que gran parte de los personajes se pasan la mayor parte el metraje hablando a gritos, ofreciendo un tono histérico, casi psicótico, al conjunto, otorgando, en suma, una extraña atmósfera alucinatoria (lo cual es acrecentado por la surrealista imagen de la mansión de las ancianas, conformada por restos de galeotes hundidos) a esta comedia, como decíamos, amable a priori. Todo ello es adornado por unas pocas y divertidas escenas al más puro estilo slapstick, así el episodio con el guardia de tráfico motorizado, las continuas caídas del camarero en el restaurante, todas las intervenciones fantasmales durante las mini-olimpiadas, o el enfrentamiento final con los gángsters. Y un poético epílogo, con el espectro, una vez deshecha la maldición, regresando a su barco fantasma, tripulado por los espíritus de los marineros que otrora sirvieron con él.

Bibliografía

STAHL, Ben: Mi amigo el fantasma; traducción de Isabel Ulsamer. Barcelona : Plaza & Janes, 1969. Traducción de: Blackbeard’s Ghost. Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)


 

 
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