Copyright © 1996-2003 Jesús Noriega
  viernes, 22 de junio de 2018
Realidades Alternativas y Estados Alterados de Conciencia 
 Emergencias Phantastika Proyecto H.A.P.T. LOGON Enteógenos Rincón Cannábico Ars Erotica Cuerpo Mentes

 
[ + Recursos ]

  HOME ARTICULARIA SALÓN NOTICIAS PERSONAE CINE  
Area: Misterios y AnomalíasClaves ocultas del nazismo (II)
[ caché de Tempus Fungui: 11:32:27 - 16/02/2003 · Leído 1104 veces ]
»NOTICIAS MISTERIOS Y ANOMALÍAS (Proyecto H.A.P.T.)
Publicado en:Mundo Misterioso [ Link Original ]
Mundo Misterioso

Claves ocultas del nazismo (II)

Se ha creído ver en Friederich Nietzsche (1844-1900) -el hombre que dijo, entre otras cosas, “Dios ha muerto”-, el real impulsor e ideólogo del nazismo. El filósofo nihilista y ateo, defensor de la raza aria, blasfemo antijudáico, y visionario del superhombre, dejó una obra extensa y compleja. Sostenía que la superación de hombre estaba dada por la voluntad del poder que lo elevaba como especie -la supervivencia del fuerte sobre el débil- clara herencia darwinista.

En su escrito mayor Así Habló Zaratustra expresa con firmeza que "el superhombre es lo que yo amo, él es para mí lo primero y lo único, -y no el hombre: no el prójimo, no el más pobre, no el que más sufre, no el mejor-". Y aunque la Historia lo exima y se despachen ideas de manipulación, y malinterpretación, no hay dudas que la esencia de Nietzsche caló hondo en el joven Hitler, que más tarde puso en práctica lo esbozado en borrador...

Sin embargo no se puede cargar a la Filosofía el peso de la responsabilidad, el lector absorbe pero a veces no decodifica, como sin duda fue el caso de Hitler.

La Divina Comedia de Dante, La Educación de la Raza por Lessing, el Fausto de Goethe, fueron otras obras que mantuvieron ocupada la mente del joven Hitler. La Historia sin embargo fue una de sus asignaturas favoritas y a nadie escapa que en multitud de discursos hizo gala de su sapiencia en la materia.

Alan Bullock, uno de los biógrafos más importantes, escribió: “pasaba mucho tiempo en bibliotecas públicas, pero su lectura eran indiscriminada y nada sistemática: La Antigua Roma, Religiones Orientales, Yoga, Ocultismo, Hipnosis, Astrología..” Este aparente interés por disciplinas poco ortodoxas revelan en Hitler un aspecto inusitado y desconocido. ¿Se trataba de un típico joven con inclinaciones místicas o existía un algo más? Existía, como ya se verá...

“ ...En esta pequeña ciudad junto al río Inn, bávara por la sangre y austriaca por la nacionalidad, iluminada por la luz del martirio alemán, vivían, hacia fines del siglo pasado mis padres...” Dejando de lado la prosa poética de Hitler, centrémonos en en Braunauarm-Inn, su pueblo natal. Pocos conocen que este poblado fue considerado un “hervidero de médiums y videntes”, y menos aún que “que dos famosos médiums, los hermanos Scheneider, nacieron en él, y que uno de ellos tuvo la misma ama de cría que Hitler”.

Así como no hay una mera coincidencia en nacer en un pueblo de brujos, tampoco lo es el hecho de que la Abadía benedictina de Lanbach, donde Hitler experimentó “la fervorosa vocación del sacerdocio” fuera un sitio tapizado por cruces gamadas. Un lugar, que “fue un poderoso foco de atracción para los iniciados de los secretos del templarismo, esa mística mitad monje, mitad soldado”, y que era visitada por regularidad por Adolf Joseph Lang, más tarde fundador de la Orden del Nuevo Temple y que luego sería conocido como George Lanz Von Liebenfels. Y aquí debemos externdernos un poco sobre este hombre que también contribuyó en el caudal racista de Hitler.

George Lanz von Liebenfels nació en 1872. “A los 19 años tomó el hábito cisterciense”, que le permitió tener un conocimiento acabado de la Biblia y los Evangelios, además de su incursión en la naciente teosofía. Sus anormalidades se desarrollaron pronto. Creía en la teoría que postulaba que Cristo-Frauja, nombre germánico antiguo “fue un iniciado ario que se opuso a las fuerzas oscuras representadas por la sinagoga”. ¿Vamos entendiendo?

Más tarde llevó al extremo estas concepciones en un libro que tituló: La Teozoología o los Simios de Sodoma y el electrón de los Dioses, mezcla absurda de misticismo teosófico, temática evolucionista, antropología y zoología. Un verdadero engendro. Para aclarar: los arios serían los hijos de los dioses, la raza Teozoa, en eterno conflicto con la raza Antropozoa -judíos- especie inferior en estatura, con características animales y sólo accesoriamente humanos, con tendencia a la práctica desenfrenada de la sexualidad que corrompen a los hijos de los dioses.

Pero el legado no se esfumó en tapa dura; Lanz se lanzó a la publicación de una revista, a la que bautizó como Ostara -nombre que según se cree responde a la pascua germánica y en adoración de una antigua divinidad estacional indogermana-. Con un formato cercano a lo monográfico, Ostara presentó artículos que no se sonrojaba ante la mezcla descarada de sexo en concordancia con el Ocultismo. Al parecer la publicación tuvo cierto eco entre la sociedad vienesa, que durante más de veinte años (1905-1927) acompañó con guiños de asentía el mensaje racista que Lanz proponía.

Por desgracia Austria no fue suficiente y el tumor se expandió peligrosamente a otras fronteras. Y aquí debemos volver la mirada a nuestro principal actor ¿Absorbió Hitler este aire enrarecido o sólo fue otro ciudadano pasivo inmerso en las circunstancias? Gran cuestión, porque no todos están seguros de que la conexión Lanz-Hitler fuera algo concreto y de que hubieran nacidos frutos.

Entre los argumentos a favor se encuentra un testimonio del propio Lanz que relató como en 1909 “recibió la visita de un joven que dijo llamarse Adolf Hitler, interesado por comprar los números atrasados de la revista Ostara. Lanz se los regaló al percibir el estado de miseria del joven”.

Investigaciones posteriores confirmaron que el domicilio que dejó Hitler a Lanz corresponde a la pensión que habitó por espacio de un año en Viena. ¿Por qué entonces se sugiere que estos relatos carecen de veracidad? “Para unos se trata de un mito, no consta que Hitler fuera lector de Ostara // Algunos historiadores afirman que atribuir a Hitler interés por Ostara es un arma más de la guerra psicológica destinada a ridiculizar al Führer...”. Rumores, rumores...

Nada impide atar cabos, y la discusión se torna eterna. Lo cierto es que un joven reacio al trabajo, pintor frustrado, y de carácter díscolo, adquirió muy pronto conocimientos ignorados para una gran mayoría en cuanto a lo oculto. Y si bien hemos testificado de sus lecturas discriminadas, y de el aire que en esos momentos azotaba Europa, su posterior ascenso dentro de esos círculos conoció maestros más avezados que en las sombras y tras bastidores crearon los verdaderos lazos entre este y el otro mundo. La educación de Hitler, como veremos a continuación, fue un largo proceso que ocupó casi toda su vida. Para más datos, los invito a penetrar en los secretos de la Thule.

Thule Gesellschaft: Isla blanca, corazón negro

“Necesitamos a un hombre que encabece el movimiento, un hombre que pueda soportar el sonido de la ametralladora. Es necesario que la chusma sienta el miedo en las entrañas. No podemos utilizar a un oficial porque las gente ya no los respeta. El hombre más adecuado sería un trabajador que supiera hablar”, Dietrich Eckardt.

¿Cómo nació el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán-NSDAP? Repasando la historia sabemos que el surgimiento tuvo lugar después de la derrota que sufrió Alemania en la Primera Guerra, que regó en el aire germano un sentimiento de furia, desasosiego y humillación, condiciones necesarias para el posterior desarrollo de esta clase de partido, que en un principio fue ideado para las masas obreras. La historia ya se sabe, la escribe el bando ganador, y algunos secretos se guardan para mejor ocasión. ¿Podría ser éste el caso del Partido Nazi? o ¿sus vinculaciones con la Logia Thule, son solo divagueos, delirios sin sustentos, cotilleos de salón? Juzgue sino el lector.

Un Hitler muy cambiado regresó de las trincheras. La transformación del triste pintor que vagaba sin rumbo por las calles de Viena había sido, por así decirlo, significativa. En la solapa del uniforme resaltaba la medalla al valor, la Cruz de Hierro, que le valiera ser promovido a cabo. Las perspectivas de esa Alemania sombría y pobre, enfurecían a Adolf, que después de los padecimientos juveniles, no deseaba volver a el pan rancio, y los bancos de plaza.

La opción, la única, era el Cuartel, y debido a su brillante foja de servicio se le permitió quedar. Fue así como se inició y demostró condiciones inmediatas en el campo del espionaje. El comunismo era un cáncer a extirpar y Adolf, como ya sabemos, aborrecía con fervor el color rojo. No tardó en infiltrarse en los mitines, y en las marchas comunistas; su entusiasta participación, permitió la captura de muchos dirigentes, y no le tembló el pulso cuando delató a la mayoría, que rápidamente engrosaron pelotones de fusilamiento.

Encantados con el cabo y sus habilidades, se le especializó en política y fue así que se Ernst Rhom, capitán destacado del VII ejército lo tomó bajo su tutela. (Más tarde Rhom, sería nombrado Jefe del Estado Mayor en el futuro Partido). Y fue Rhom quién lo contactó con Dietrich Eckard, quién se encontró con el discípulo tan esperado. Preguntarán ¿Y la Thule? Eckard es el gancho.

Dietrich Eckard, el hombre que dijo “Yo he iniciado a Hitler en la Doctrina Secreta, he abierto sus centros de visión y le he proporcionado los medios para comunicarse con los poderes”, fue un individuo cuya historia contiene algún paralelismo con los de su famoso discípulo. Se sabe que fue un brillante estudiante de Letras, pero que no terminó el doctorado. Era disperso, y le gustaba vagabundear, durmiendo en bancos de plaza, evitando así todo trabajo fijo.

Bebedor descontrolado, y morfinómano dependiente “hospitalizado en varias ocasiones para curarse de su adicción”, Eckard casi pierde la razón, y hasta pasó una temporada en “un asilo para lunáticos en Berlín, donde sus únicos compañeros eran los enfermos mentales. Practicaba la magia pagana que en ese entonces estaba muy de moda por Europa, y se cuenta que pertenecía a un grupo que para expandir la mente empleaba al peyote mexicano como dilatador. Amante de la Historia Medieval, y defensor de todo lo Oriental, su devoción cultural era resultado de sus viajes “por los países árabes del norte de África”, incursionando además por la España mora: Barcelona y Granada.

Para cuando trabó amistad con Hitler, Eckard, era reconocido en Alemania como “poeta, escritor e historiador de talento, y amante de los chistes ingeniosos”, pero muchos ignoraban que tras la fachada, se escondía “un satanista entregado, el adepto supremo a las artes y los rituales de magia negra y la figura central de un poderoso y muy extendido círculo de ocultista, el Grupo Thule”.

La Thule Gesellschaft, no fue una creación exclusiva de Eckard. Él fue tan solo uno de los impulsores. Su nacimiento hay que rastrearlo a partir de las disidencias que se registraron en otro grupo, conocido como La Orden de los Germanos. El propósito de la Germanenorden, una continuadora de la tradición de antiguas logias europeas, era crear una franc-masonería alemana, liberada del dominio judío que ellos creían ver en las obediencias regulares y que, al ser secreta, evitara la penetración de los espías hebreos. ¿Suena familiar?

“Tenían vocación de elite y querían reunir en sus filas a lo mejor del Reich”. Y consideraban que “la historia nos ha enseñado que mientras el ario construye, el hebreo destruye”.

Cuando se produce la ruptura dentro de la Orden en 1916, un personaje entra en escena: Adam Alfred Rudolf Glauer, más conocido como el barón Von Sebotendorf. De la Germanennorden Walvater del Santo Grial, resultado de la escisión, surgirá su rama bávara, la Logia Thule, cuyo destino durante tres años estará bajo el mando de Von Sebontendorf.

En una biografía de su autoría, El talismán de los rosacruces, relata que desde muy joven tuvo contactos “con escuelas y tradiciones iniciáticas”, comenta su estadía por Egipto dónde residió por un tiempo, y su posterior paso por Turquía donde se empapó de los conocimientos ocultos. En 1908 regresa a su Alemania natal, llegando a la conclusión de que el “esoterismo islámico y el germánico tienen un sólo y mismo origen”.

Regresemos a la Thule. El nombre de la Logia se desprende una leyenda nórdica que predicaba el lugar de origen de los arios, una tierra mágica, a la que muchos atribuyen un pasado atlante. Según palabras del filósofo francés René Guénon, gran estudioso del misticismo, “ella fue la Isla Sagrada por excelencia y su situación era literalmente polar en el comienzo. Todas las demás Islas Sagradas , por nombre de idéntico significado, no fueron sino imágenes de aquella”. Sugestivo...

Pocos es lo que sabe de las actividades internas de la Logia. Escritos posteriores de Sebontendorf, han revelado que se exigía a los socios fidelidad a la tradición germánica, y una pureza racial absoluta, que debía llegar hasta la tercera generación. Fondos de la Thule se invirtieron en la compra de un periódico local, el Munchener Beobachter, donde se alternaban “artículos de deportes, con notas de carácter antisemitas y germanistas”.

Los acontecimientos de 1918 viran drásticamente los caminos de la Thule. La agitación comunista empieza a soplar con fuerza por toda Alemania, después de los sucesos de Octubre en Rusia. Trabajadores de izquierda se movilizan al mando de Kurt Eisner, que toma el poder en Baviera. Hombres de la Logia se movilizan rápidamente para contrarrestar el avance rojo y se producen las primeras escaramuzas. Los miembros de la Thule se involucrarán con fuerza en esta lucha sin cuartel, y muchos de ellos encontrarán la muerte a manos de los “guardias rojos”.

En Antes que Hitler viniera, obra posterior del propio Sebontendorf, se descubre que “Hitler en sus primeros meses de actividad pública se apoyó en dos fuerzas políticamente organizadas y de pendientes de la propia Thule: el Partido Alemán de los Trabajadores y el Partido Socialista Alemán. De estos tres grupos, Hitler hizo el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán”.

Después de su breve incursión en el ámbito de la política, la Logia, ya sin los dictados de Sebonterdorf iniciará un camino más oculto, y se retraerá a su universo místico conducido por Dietrich Eckard, que la volverá a encauzar a su escenario primario: la práctica del ocultismo negro, del que Hitler será su discípulo más temerario.

Cuando Eckard conoce Hitler, enseguida advierte en el furibundo orador partidario, cualidades innatas. La combinación de odio, racismo, resentimiento, y locura incipiente convierten a Hitler en un candidato que no se debe dejar escapar. Es el inicio a la carrera de la maldad: “El círculo interior del Grupo Thule se componía exclusivamente de satanistas que practicaban la magia negra. Es decir, tan solo se ocupaban de elevar sus conciencias mediante rituales hasta una percepción de inteligencias malvadas y no humanas en el universo, así como encontrar un medio de comunicación con estas inteligencias”. Pero nos preguntamos, ¿realmente hay un puente hacia esas inteligencias? Volvemos a situarnos en problema que también nos lega la Teosofía, La Golden Dawn, y las prácticas del mismo Crowley ¿es posible tal comunicación? ¿O todo se remite a pura fantasía?

Adentrándonos más en la espesura de la Thule vislumbramos que unos de los postulados básicos era la firme creencia de un salvador, un Mesías Ario que devolvería la grandeza al pueblo germano. Pero a diferencia del Jesús Cristiano que proclamaba la unidad de todos los semejantes, sin distinción de raza, o credo, este Mesías debía iniciar una lucha contra las razas inferiores, y que no encajaban con el modelo a implantar. Hitler fue proclamado por Eckard y otros visionarios ocultistas como el Mesías Negro, y que además se convertiría en el canal que posibilitaría las comunicaciones con ese “más allá”.

Los escasos estudios que encontramos sobre estas sectas neopaganas sugieren que para alcanzar sus estados de misticismos recurrían con frecuencia a las drogas dilatadoras de conciencia, que en la jerga actual se denominan psicodélicas. Lanzados estos neófitos al universo de lo sensorial imaginamos los graves trastornos que estos consumos provocaban en el organismo y la confusión que lentamente los envolvía, teniendo en cuenta que el camino elegido distaba mucho de cualquier espiritualidad.

¿Ayuda esta teoría a explicar los súbitos cambios de humor que Hitler experimentaba en su personalidad?. ¿Influenciaron estas experiencias psicodélicas en el desarrollo de su oratoria?

Analicemos la voz del Führer. Basta observar las grabaciones fílmicas de la época para advertir el terrible poder que emanaba de sus palabras y que movilizaban a masas enteras que hechizadas, parecían responder a tamaño influjo. Allan Bullock decía que “su poder para embrujar a la audiencia ha sido comparado con las artes ocultas de los curanderos africanos o los chamanes asiáticos; otros los han comparado con la sensibilidad de un médium, y el magnetismo de un hipnotizador”.

¿Detentaba Hitler tal poder? ¿Fue educado en su potencial? No estamos del todos seguro pero de los que si sabemos, es que un astrólogo y vidente, Hanussen, le dio lecciones de psicología y oratoria. Strasser, uno de sus estrechos colaboradores escribió: “... Hitler responde a las vibraciones del corazón humano con la delicadeza de un sismógrafo... lo que permite, con certeza que ningún don conciente podría otorgarle, actuar como un altavoz que proclama los deseos más secretos, los sentimientos más personales de toda una nación...”.

Diterich Eckard no llegaría a presenciar los avances que en esta materia alcanzaría su diabólico discípulo, ya que moriría víctima de la iperita en 1923. Antes de su deceso había pronunciado: "Seguid a Hitler. Él bailará, pero yo he compuesto la música. Le hemos dado los medios de comunicarse con Ellos… No me lloreís: yo habré influido en la Historia más que ningún alemán…"

Karl Haushofer, el geógrafo siniestro

"...Quien domine a la tierra corazón, dominará la isla mundial y quien domine a la isla mundial, dominará al mundo", Karl Haushofer.

El que fuera un ferviente creyente del Espacio Vital o Lebensraum en su acepción alemana, no solo manejó la geopolítica con maestría, sino que traslado sus concepciones a otras esferas que incluyen además de geografía, el ocultismo tibetano e interpretaciones muy personales de la Doctrina Secreta.

Cuando se intenta comprender el porque de la existencia de los Campos de Concentración que llevaron al exterminio a miles de seres humanos, se debe volver hacia el Lebensraum, la idea que dio cuerpo a las futuras atrocidades. Desde la óptica de todo alemán inmerso en el Reich, el Espacio Vital, significaba conquistar territorios, ocuparlos, y esclavizar a pueblos enteros en beneficio de la hegemonía alemana, que se sentía atrapada en la geografía impía que el destino le había decretado, y por lo tanto era un derecho a ganar.

Karl Haushofer (1869-1946), el divulgador del Lebernsraum que más tarde sería materia obligatoria en todas las escuelas alemanas, fue ante todo un brillante geógrafo que pasó largas temporadas en Japón y la India, ejerciendo labores de inteligencia para Alemania. Fue así que se cultivó en las principales lenguas orientales, llegando a dominar el japonés, y el antiguo sánscrito, que le posibilitaron la introducción al misticismo oriental, del que se hizo adepto. Más adelante hablaremos de la Logia Luminosa o Vril.

Todos los biógrafos coinciden que Haushofer conoció a Hitler por intermedio de Rudolf Hess, quién en ese entonces era su discípulo en el departamento de geopolítica de la Universidad de Munich. La relación con Hitler cobró fuerzas durante la estancia de éste como prisionero en la Fortaleza de Landsberg, a raíz de los sucesos del Putsch de 1923. Haushofer comenzó a visitarlo regularmente, “armado de sus libros de geopolítica”. Más tarde el profesor jugaría una carta clave en los asuntos exteriores del Reich, en especial en lo referido a la Alianza Japón-Alemania.

Pero la enseñanza de la geografía expansionista, sólo era una parte de la educación de Hitler, que más tarde Haushofer complementó con sus conocimientos sobre los misterios del Tíbet y su particular visión de la Doctrina Secreta.

Durante su estancia en Oriente, Haushofer se involucró de lleno en las concepciones budistas y en las prácticas de las ciencias ocultas. Por ese entonces circulaban Leyendas de ciudades subterráneas habitadas por supervivientes de una antigua civilización, Atlántida, que después de la sumersión de la Isla, habían ido a refugiarse en esa zona inaccesible ahora conocida como el Desierto de Gobi, cerca del Tíbet.

Los viejos mitos hablaban de una terrible guerra que había asolado a los pueblos de la Atlántida, una lucha generada entre el bien y el mal, o los que practicaban la magia blanca en contra de los abusos o sea la magia negra. Después del Cataclismo Marítimo, los atlantes se dividieron entre los que siguieron el sendero de la derecha o fuerzas del bien, que canalizaron en una zona que se llamó Shambala, y los que fundaron Agharthis o sendero de la izquierda y que respondían a los poderes de las tinieblas. En un próximo capítulo analizaremos con más detalle esta Leyenda.

Haushofer no sólo absorbió esta Leyenda, sino que participó en forma activa en el Budismo que seguía los preceptos del Agharthis. Vean sino este informe sobre la Historia de la Svástika:

1. El budismo. Se dividía en dos ramas:

A. Los Gorros amarillos que practicaban las enseñanzas de Buda en su integridad en los ámbitos religiosos, moral, ascético y que en nuestra época constituyen la mayoría de los monjes que dicen ser fundadores de la doctrina. Su hábito ocre amarillo les dio ese nombre. Su símbolo la svástica dextrógira. Y se cree que representa a Vishnú (Dios de la vida)

B. Los Gorros rojos, que practicaban un budismo mezclado con tantrismo, con una mezcla que exigía el uso de la mujer en algunos ritos. Los Gorros rojos deben su nombre al color de su vestimenta.

2. Los Gorros negros, que practicaban con el nombre de budismo un chamanismo que no era más que brujería simple y sencilla. Mezcla de sacrificios de sangre con sexo tántrico. Es la religión más antigua del Tíbet, anterior a la introducción del budismo. Esta religión lleva el nombre de bon, sus adeptos se llaman bonpos o boenpos. Su símbolo la svástica sinistrógira o cruz gamada. Y se cree que representa a Shiva (Diosa de la Destrucción). Más tarde adoptada por Hitler.

Haushofer pertenecía al Budismo de Gorros Negros que después trasladaría a la Alemania Nazi. ¿Se le debe también el origen de la Svástika, que ondeaba en los estandartes nazis? Es una probabilidad que no descartamos. Reservamos unos apuntes sobre la Svátika para después.

Semejante maestro debió causar una honda impresión a Hitler, si se piensa que Haushofer practicaba la arquería, era una gran conocedor del Zen, y hablaba a la perfección el idioma japonés. Pero nada lo había preparado para la revelación que sobre la Doctrina Secreta aprendió del Herr Profesor. Ya hemos mencionado las ridículas interpretaciones que los teósofos nazis utilizaron para su propio servicio.

La Doctrina Secreta que Haushofer enseñó a Hitler distaba mucho de lo predicado por Blavatsky. Es así que a través de los ojos de Haushofer surge una historia fantástica donde los Arios son transformados en una raza especial que surge en los últimos tiempos de la Atlántida. Son astutos, inteligentes, humanos pero que están en contacto con jerarquías espirituales que los entrenan y les educan en la apertura del tercer ojo. Las demás razas son inferiores y con apéndices animales- y surgen terribles batallas por estos nuevos avances en la purificación de la raza.

Más tarde “los pueblos Arios fueron trasladados a otras regiones por el Manu, el último de los Dioses Hombres o Superhombres. La migración los llevó por toda Europa y Asia hasta el área del Desierto del Gobi, y desde allí hasta las montañas del Himalaya. Allí, en el techo del mundo fue fundado un Oráculo del Sol, que dominaría y dirigiría las Siete Civilizaciones de la era posatlántica. Los iniciados en este Oráculo, se reencarnaban como líderes de los diversos pueblos que también habían sobrevivido al Diluvio y se instalaron en todos los rincones de Europa, Asia y América. La inmensa mayoría de los mejores arios se establecieron en la India...” Y como finaliza Ravenscrof: las enseñanzas racistas que Hitler recibió en el Landberg serían implantadas en el entrenamiento de las formaciones SS, y en los burgos en los que se pretendía que surgiera una nueva gama de superhombres nazis. Los que nos recuerda que después debemos ocuparnos de Himmler.

Es interesante observar como estas “revelaciones” fueron aplicadas en el Reich con fuerza si pensamos en la búsqueda del Super Hombre, los misteriosas expediciones que se llevaron a cabo en el Tíbet, y en América, sin contar con los experimentos que a costa de muerte y terribles sufrimientos se llevaron a cabo en los Campos de Concentración para la creación de esta nueva raza.

Logia luminosa o Vrill: en busca de la Kundalini

Las religiones orientales siempre han quitado el sueño a más de un occidental. Bucear en la Historia de Religiones tan antiguas como India, Tíbet e incluso el Japón, implica riesgos sino se toman los debidos recaudos. A través del tiempo distinguir la Mitología de los verdaderos sucesos se torna una tarea casi imposible para aquellos que se sumergen en aguas que no son siempre límpidas. Buscar la iluminación o alcanzar el Nirvana es tarea para pocos. Yoga, Meditación Trascendental, Tercer Ojo, Lenguas muertas, resultan hasta hoy día de difícil comprensión para cuerpos, oídos y ojos poco acostumbrados al sacrificio, paciencia, y claridad de mente.

Antes de proceder con la Logia Luminosa vamos a señalar que el Vril, base de esta secta que se formó en Alemania, es una energía, que los antiguos hindúes y tibetanos conocen con el nombre de Kundalini. Para quién esté familiarizado con este concepto sabrá entonces que la aplicación de esta fuerza energética se produce trabajando los chakras, que son pequeños centros energéticos distribuidos en ciertas zonas del cuerpo humanos. La Kundalini se accionaría como una fuerza liberadora, una especie de serpiente que atravesaría estos chakras liberándolos de las impurezas a las que estamos sometidos los seres humanos y proporcionando al hombre una evolución completa, convirtiéndolo en un ser con poder y otorgándole una inmensa sabiduría.

Pero hay más. Esta energía también serviría para acceder a profundos conocimientos en el campo de la tecnología atómica, muchos de los cuales aún no han sido descubiertos, y cuyo manejo erróneo habría provocado la abrupta desaparición de civilizaciones antiguas de las que apenas hay algún registro, como es el caso de antiguos textos hindúes donde aluden a vimanas volantes y armas con rayos ¿atómicas?

¿Son ciertos los rumores de extrañas máquinas voladoras circulares, de los que se hallaron planos y que se asemejan en su prototipo a los OVNIs que tan preocupados nos tiene con sus apariciones?

¿Tuvo algo que ver el Vril? Nunca han cesado las suspicacias al respecto, y son escasas las pruebas.Debemos estar agradecidos de que este poder no llego demasiado lejos, porque de seguro no estaríamos contando esta parte de la Historia.

La Logia Luminosa o Vril, había sido inspirada en gran parte por una novela del autor Bulwer Lytton, La raza que nos suplantará o Zanoni, que se había hecho famoso con su obra Los últimos días de Pompeya. En Zanoni, Lytton “habla de seres que suplantarán y conducirán a los elegidos de la raza humana a una formidable mutación”.

Pero es a través del liderazgo de Haushofer que la Sociedada Vril alcanza su real dimensión. Integrada por budistas, ex adeptos de la Golden Dawn, teosofistas, la Logia, desarrolla una amplia actividad donde es común la práctica del Yoga, la meditación, la lectura de libros hindúes, todo con el fin de despertar esa energía ahora atrapada en este mundo tridimensional.

Por eso no sorprende que hasta una comunidad tibetana se haya instalado en Berlín, seguidores del budismo de gorros negros de Haushofer, porque no hay dudas que los nazis del Tercer Reich eran vistos como los hijos esperados que devolverían el poder a las Jerarquías de las Tinieblas. Tal era el horrible pensamiento que justifica su adhesión.

La Teoría del Espacio Vital fue la llave que permitió a Hitler planificar la conquista de gran parte de Europa. Las derivaciones de las enseñanzas ocultistas de Haushofer con su distorsionada visión de la Doctrina Secreta dio paso a los campos de concentración donde pueblos enteros perdieron la vida por no comulgar con los principios de la raza ideal. Los horrendos experimentos a que fueron sometidos gran parte de los prisioneros judíos demuestra hasta que punto estos aprendices de magos estaban comprometidos en la satisfacción de las Jerarquías del Mal.

De Haushofer se decía que podía prever el porvenir, pero jamás imagino este mago negro, que su propio hijo intentaría matar a su discípulo preferido Hitler, resultando éste ileso del complot contra su vida. Albrech Haushofer fue sentenciado a la horca junto a otros conspiradores y en uno de sus bolsillos ensangrentados se encontraron unos versos manuscritos:

El destino había hablado por mi padre / de él dependía una vez más / rechazar al demonio en su mazmorra.

Mi padre rompió el sello. / No sintió el aliento del maligno / y dejó al dominio suelto por el mundo.

Karl Haushofer mató a su esposa Martha y se suicidó en un ritual japonés. Digno final para el que fuera un geógrafo y ocultista de lo siniestro.

Apuntes sobre la Svástika

¿Quién introdujo la Svástika en el Tercer Reich? No hay dudas que el cerebro maestro para que se adoptara la Svástika como el estandarte nazi fue el propio Haushofer. ¿Pero cuál es la oscura interpretación de este famoso símbolo? En la Doctrina Secreta de Blavatsky, se revela al profano alguno de sus secretos, atendamos a la Maestra:

“... Los cuatro brazos de la X, o cruz decusada, y de la cruz hermética, indicando los cuatro puntos cardinales, eran bien comprendidos por las mentes místicas de los indos, brahamanes y buddhistas, siglos antes que se oyese hablar de ello en Europa, pues ese símbolo se encuentra en todo el mundo. Doblaron ellos los extremos de la cruz e hicieron de ella su Svástica, ahora el Wan de los buddhistas mongoles. Implica ella que el “punto central” no está limitado a un individuo por muy perfecto que sea; que el principio (Dios) está en la Humanidad, y que la Humanidad, como todo lo demás, está en Él, como las gotas de agua en el Océano, estando los cuatro extremos dirigidos hacia los cuatro puntos cardinales, y por tanto perdiéndose en el infinito.

(...) Pocos símbolos del mundo encierran más significado Oculto real que la Svástica. Es ella simbolizada por la cifra 6. Lo mismo que ésta, señala en su exterioridad concreta, como sucede con la ideografía del número, al Cenit y al Nadir, Norte, Sur, Oeste y Este, en todas partes se ve la unidad, y a esta unidad reflejada en todo y en cada unidad. Es el emblema de la actividad de Fohat, de la continua revolución de las “Ruedas”, y de los Cuatro Elementos, el “Cuatro Sagrado” en su sentido místico, además del cósmico, por otra parte sus cuatro brazos, doblados en ángulos rectos, están íntimamente relacionados, como se muestra en otra parte , con las escalas Pitagórica y Hermética.

El que está iniciado en los misterios del significado de la Svástica, dicen los Comentarios, puede encontrar en ella, con precisión matemática, la evolución del Cosmos y todo el período de Sandhya. También la relación de lo Visible con lo Invisible y la primera procreación del hombre y de las especies. (...) Hubo un tiempo en el que el símbolo oriental de la cruz y el círculo, la Svástica, fue adoptado universalmente. Para los budistas esotéricos y hasta para los exotéricos, chinos y mogoles, significa las “diez mil verdades”. Estas verdades, dicen, pertenecen loa misterios del Universo Invisible y de la Cosgomonía y Teogonía Primordiales.

Desde que Fohat cruzó el Círculo como dos líneas de llama (horizontal y verticalmente), las Huestes de los Benditos nunca han dejado de enviar sus representantes a los Planetas, por los cuales tienen que velar desde el principio. Esta es la razón por la que la Svástika es colocada siempre -como en Egipto la cruz ansata- sobre el pecho de los Místicos difuntos. Se la encuentra en el corazón de las imágenes y estatuas de Buda, en el Tíbet y en Mongolia. Es también el sello que se coloca en el corazón de los Iniciados vivos, y que algunos tiene grabado por siempre a fuego en la carne. Esto es, porque deben guardar estas verdades inviolables e intactas, en el silencio y secretos eternos, hasta el día que son percibidas y leídas por sus sucesores escogidos-nuevos Iniciados-dignos de que se les confíen las diez mil perfecciones.

Tanto se ha degradado ahora, sin embargo, que muchas veces la colocan en el tocado de los Dioses, los horribles ídolos de los sacrílegos Bhons-los Dugpas o Brujos de las fronteras tibetanas. Sin embargo, nunca puede perder sus propiedades misteriosas. Echemos una ojeada retrospectiva, y la veremos usada igualmente por los Iniciados y Videntes, así como por los sacerdotes de Troya; pues Schliemann ha encontrado muchos ejemplares de ella en el emplazamiento de esta antigua ciudad. Se la encuentra entre los antiguos peruanos, asirios y caldeos, así como en las paredes de las construcciones ciclópeas del mundo antiguo, en las catacumbas del Nuevo Mundo y en del Antiguo, en Roma, dónde -pues se supone que los primeros cristianos se ocultaban con su religión- es la llamada Cruz Dissimulata...”

La sabiduría de Blavastky reluce en su esplendor. En este profundo estudio descubrimos la importancia de este símbolo, que por sí sólo, fue el anagrama perfecto del Reich. Irónicamente critica el abuso de la Svástika por parte de los brujos tibetanos, los Bhons. ¿Algún parentesco con los gorros negros de Haushofer? Creemos que sí. Sin embargo, para devolver a la Svástika su lugar original, deberán pasar muchos siglos, y para ese entonces, esperamos disociarla del entorno que aún la ata en nuestros días, al maléfico Tercer Reich.

SS. La muerte porta el sello de la calavera

"¿Qué aspecto tendrá el futuro orden social? Camaradas, os lo voy a decir: habrá una clase de señores, habrá la gran masa anónima, la colectividad de los servidores de los pequeños a perpetuidad, y, por debajo de éstos, la clase de los extranjeros conquistados, los esclavos modernos. Y, por encima de todo esto, una nueva nobleza de la cual no puedo hablar... Pero los simples militantes deben ignorar estos planes...", Hitler

La figura del Reichsführer (Jefe Supremo) Heinrich Himmler, quién llegó a ser considerado como el segundo hombre más importante dentro del Reich, supone para el historiador un acertijo de difícil resolución. El rostro de mirada mongoloide y cuerpo enjuto, poco se asemejaba a los superhombres, que se esperaba emergerían algún día como especies dominantes cuando se produjera el triunfo del Reich. Sin embargo, en el tablero Hitler, Himmler, fue una pieza clave que encajó a la perfección en ese universo de locura y muerte.

Las SS (Shutz Staffel-Tropas de Protección cuerpo de policía ideológica y de control social, el más terrible de los instrumentos de represión del régimen nazi), fueron el resultado de la desintegración de la SA (Sección de Asalto), que en un comienzo funcionó como una fuerza paramilitar que combatía a los activistas rojos y que además sirvió como ancla para la reestructuración del Partido Nazi, después del fracasado levantamiento de 1923, que le valió a Hitler ser condenado a un año de cárcel.

“La idea vital que animaba a la SA fue derrotada el 30 de junio de 1934 por una idea puramente satánica, las de la SS”. La Orden Negra, se había iniciado.

Poco es lo que se sabe de Himmler. Sus escasos biógrafos, informan que en su juventud estudió la carrera de Ingeniero Agrónomo y que una vez recibido, su padre lo ubicó en una granja para que adquiriera experiencia en la materia. Más tarde se vinculó a Strasser, miembro activo del partido que lo aceptó como secretario. Su personalidad encuadraba dentro de los tipos complacientes a la autoridad y poco afectos a las bromas “...sus subordinados dirían después que Himmler jamás les hablaba ni en términos encomiásticos ni en tono de reproche. Sus instrucciones eran, la mayor parte de las veces, muy imprecisas. // Tenía el gusto del secreto..haciendo de él una regla absoluta cuyas violaciones serían castigadas incluso con la muerte...”

Sin embargo Himmler tenía un extraño talento: poseía, memoria fotográfica. Como una inmensa base de datos, el Reinchfürer podía almacenar cualquier tipo de información, sin que colapsara el sistema. Este don, en conjunto con su innata capacidad organizativa, fueron sin duda el pasaporte hacia Hitler, quién le encomendó la tediosa tarea de convertir en un cuerpo eficiente a las nacientes SS. Himmler no sólo aceptó el desafío, sino que con su obra, casi opaca a su célebre Jefe. Pero las SS no sólo fueron un cuerpo policial casi perfecto, aspiraban hacia algo más.

El hombre a quién Hitler exigió además la eliminación de 5 0 6 millones de judíos, fue también un amante de la Historia Medieval, y hasta se creía la reencarnación de Enrique I, el Pajarero, considerado el fundador del estado alemán. Incursionó en ocultismo a través de sus estudios del Santo Grial, y fue un militante de la Thule. “... Creía en el magnetismo, el mesmerismo, la homeopatía, en las teorías más dudosas del eugenismo naturista, en los videntes , echadores de cartas, curanderos, hipnotizadores y hechiceros de los que estuvo rodeado toda su vida, hasta el punto de que muchas veces no se atrevía a tomar una decisión sin consultarles...” Estos antecedentes son indicios del camino que se trazó para las SS.

“Un principio fundamental debe servir de regla absoluta a todo hombre S.S.. Debemos ser honrados, comprensivos, leales, buenos camaradas con los que son de nuestra sangre y con nadie más. Lo que le pase a un ruso, a un checo, no me interesa absolutamente nada...” Con estas palabras Himmler dejaba claro cual era el sitio que debía conservar la futura Orden en cuanto a lo racial, de la que se esperaba para todo candidato, una estricta observancia.

“De cada cien hombres, no podemos escoger por término medio, más que de diez a quince. Les exigimos un historial político y bien documentado de sus padres, hermanos y hermanas, su árbol genealógico a partir de 1750 y, naturalmente les hacemos pasar por una prueba física. También reclamos el dossier de las jueventudes hitlerianas. Queremos formar una clase superior que dominará a Europa durante siglos..” Menuda aspiración...

Conduzcamos la máquina del tiempo hacia la Alemania del medioevo. La Orden de Caballería Teutónica, alista en sus filas a lo mejor de la nobleza germana que consagra su vida y renuncia a los placeres de su clase para ir al enfrentamiento de los infieles que no siguen a la Cruz. Su meta, las heroicas Cruzadas.

Arrobado por el recuerdo de esta escena, Himmler moldea a los futuros combatientes de la Orden Negra-SS- como monjes guerreros, pero que a diferencia de sus antepasados no buscan la gloria a través del amor de Cristo, su culto, va dirigido hacia otro Dios.

Hay que aclarar que solo las cúpulas privilegiadas de la Orden Negra, estaban al corriente de las verdaderas intenciones que se alimentaban en el seno de la misma. Aquellos hombres que lograban las acreditaciones necesarias, eran admitidos en los rituales secretos, donde se los adiestraba y educaba ciegamente para “creer, obedecer, combatir” sin olvidar que se “aprende a recibir y dar la muerte”. La preparación se hacía en las escuelas o Napolas. Luego accedían a los burgs –lugares especiales-, donde completaban su formación.

“El mundo presenciará la resurrección de la vieja Borgoña, que fue antaño el país de las ciencias y de las artes y que Francia ha relegado al rango apéndice conservado en alcohol. El Estado soberano de Borgoña, con su Ejército, sus leyes, su moneda y su correo, será el estado modelo SS. Comprenderá la Suiza romana, la Picardía, la Champaña, el Franco Condado, el Hainut y el Luxemburgo. La lengua oficial será el alemán, naturalmente. El partido nacionalsocialista no tendrá allí ninguna autoridad. Solo gobernarán las SS, y el mundo quedará a un tiempo estupefacto y maravillado ante este Estado, en que se aplicará el concepto SS del mundo..”

¿Qué habrán opinados los oídos atentos que escucharon esta declaración que el propio Himmler brindó en la Conferencia de Paz de 1934? ¿Occidente comprendía o se hacía el despistado?

Los desdichados prisioneros atrapados por el Régimen hacinados en los Campos de Concentración, ignoraban que ellos serían los primeros beneficiados en la aplicación del modelo SS. Conozcamos la historia del brazo ejecutor de esta política: la Anhenerbe. Sociedad de Investigación de la Herencia de los Antepasados.

Anhenerbe: factoría del horror

Identidad. Crear una nueva imagen para el flamante Reich. Reemplazar caducos conceptos y aniquilar los hechos de la historia que no comulguen con el ideal trazado. Poner de moda el orgullo de sentirse alemán, y ensalzar todo lo ario.

Un año después de la Conferencia de Paz, exactamente el 1 de Enero de 1935 se constituye la Deutsches Anhererbe: Sociedad de estudios para la antigua historia del espíritu, mejor conocida como Herencia de los Ancestros.

El objetivo primario fue “... impulsar una sociedad que estudiara el origen del germanismo y diera sólidas bases científicas a la doctrina oficial del partido...”. Otras inquietudes propulsaban investigar el alcance territorial y el espíritu de la raza germánica, rescatar y restituir las tradiciones alemanas; difundir la cultura tradicional alemana entre la población. Llegó a tener 43 departamentos dedicados a danzas populares y canciones tradicionales, estilos regionales, folklore, leyendas, geografía sagrada, ciencias paranormales, etc. El símbolo de la Anhenerbe era una runa. La runa de la vida...

Fechas e investigaciones:

1936: Departamento de Lingüística.

1937: Departamento de Investigaciones sobre los contenidos y símbolos de las tradiciones populares.

1938: Departamento de Arqueología Germánica.

Uno de los departamentos de investigación más insólitos, era el que se dedicaba a las actividades esotéricas. Los intereses versaban sobre: búsqueda del Santo Grial, excavaciones de vestigios atlantes, exploración al Tíbet, prácticas de yoga, estudios de antiguos cultos paganos, viajes al interior de la Tierra para comprobar si es hueca, etc. Se hace evidente que los fondos empleados no sufrían censuras para el destino que se les daba...

¿Pero que pasaba con las mentes científicas?. Un parte de los profesionales más brillantes emigraron por estar en abierta oposición al Régimen; Albert Einstein, el padre de la relatividad es uno de esos ejemplos, que partió con sus secretos para los EE.UU. Por otra parte aquellos que se quedaron fueron seducidos por el Régimen al que veían como un soplo de aire fresco que les brindaba la ocasión de poner en prácticas sus teorías.

Los caminos de la Sociedad hubieran sido de los más normales a nos ser por la cuestión racial, que primero fue una obsesión y luego se transformó en enfermedad.

“... El 1 de enero de 1939 la Anhenerbe recibió una nueva reglamentación que ampliaba sus actividades a la investigación científica en general, y por este camino fue por donde se llegó a la explotación de los campos de prisioneros, que ofrecían espléndidas perspectivas para la experimentación..”

Las peticiones para contar con material humano no tardaron en llegar. Prestar atención a la carta que se reproduce casi textual:

“... He observado con sentimiento que todavía no se ha realizado ninguna prueba con el material humano que tenemos a nuestra disposición. Hasta ahora nos ha detenido la consideración de que los ensayos son muy peligrosos, por lo que no se presenta para ellos ningún voluntario. Por eso es por lo que me permito hacerle con toda seriedad la siguiente pregunta: ¿no sería posible para usted poner a nuestra disposición dos o tres delincuentes profesionales?. Estos ensayos, en el curso de los cuales cabe la posibilidad de que mueran los hombres sometidos a la experiencia, se desarrollarán con mi colaboración personal. El factor humano es totalmente indispensable para las experiencias sobre los vuelos a grandes alturas, experiencias que resultarían inútiles haciéndolas a base de monos, como hasta ahora se había intentado, ya que las reacciones de éstos hasta ahora son completamente distintas...”

No se trata de un desquiciado o un loco falto de piedad, la firma de la solicitud, fechada el 15 de mayo de 1941, corre por cuenta del capitán médico de la reserva del Ejército del Aire, Sigmund Rascher. El hombre dictaba conferencias sobre las reacciones humanas, y las molestias psicológicas y fisiológicas, en el curso de los vuelos a grandes alturas y al parecer carecía de todo signo de sentimentalismo.

Rascher no tuvo que esperar mucho para ver concedido su deseo. Fue autorizado por el propio Himmler a disponer de los prisioneros del Campo de Dachau (Alemania). El historial de estos tremendos experimentos es aterrador:

Para las pruebas sobre los vuelos a gran altura se instalaron cámaras a baja presión: resultado: cerca de doscientos prisioneros muertos. “... cierta clase de ensayos han producido tal presión en las cabezas de estos hombres, que se volvían locos y se arrancaban los cabellos en un esfuerzo desesperado por mitigar aquella cruel sensación...”.

Efectos del frío en el organismo humano: “... Para las experiencias sobre los efectos del frío seco, se exponía a los sujetos al terrible frío de invierno alemán, completamente desnudos, durante noches enteras. Su temperatura interna descendía a veinticinco grados. Se los recogía sin sentido y se procedía después a las experiencias de reanimación y recalentamiento...”

Pero Rascher no fue el único. Otros médicos alimentados por los mismos apetitos continuaron por esta senda. Miles de indefensos prisioneros fueron sometidos a toda clase de crueldades:

Inoculación de virus:-Tifus, Paludismo, Ictérica Infecciosa. Ensayos de nuevas medicinas, aplicación de sueros antigangrenosos. Experimentos hematológicos y dermatológicos. Análisis de alcaloides y venenos desconocidos. Ensayos de métodos de esterilización. Y todo en nombre de la Ciencia , pero una Ciencia al estilo Nazi.

Por supuesto que la preocupación principal acerca de la raza era un prioridad, examínese sino otro suplicante pedido:

“... Tenemos una colección casi completa de todas las razas y de todos los pueblos. Únicamente en lo que toca a la raza judía, los ejemplos de cráneos a nuestra disposición son tan escasos, que es casi imposible llegar con su examen a conclusiones definitivas. La guerra en el este nos brinda ahora la oportunidad de llenar este importante vacío. En lo que se refiere a los comisarios judeo-bolcheviques, que presentan los rasgos repugnantes, pero característicos, de la humanidad degenerada, nos interesaría mucho la posesión de sus cráneos, con los que tendríamos la posibilidad de obtener un documento científico completo...”

Así fue como a manos del Doctor Hirt, comenzaron a llegar cráneos de prisioneros rusos-judíos. Los envíos se hacían a la Facultad de Estrasburgo que estaba ubicada en la región de Alsacia, y dónde Hirt ejercía funciones de Director. Cuando los prisioneros escasearon, se recurrió al Campo de Auschwitz (Austria), que se transformó en un gran reservorio de material humano. Y después de los cráneos, la idea se centró en obtener esqueletos enteros, productos de verdaderos asesinatos , y que para los prisioneros significaba la asfixia con cianuro, elemento que impedía que los cuerpo sufrieran la descomposición orgánica.

Ruego al lector me perdone si su sensibilidad se ha visto algo alterada, pero es intención de quién escribe retomar estos hechos para exponerlos nuevamente a la luz pública, como una seria acusación al Régimen Nazi, al que muchos intentan encauzar dentro de los designios de la razón y el método cartesiano. Repetimos: el Nazismo no puede ser juzgado como un proceso normal, porque no lo es, aunque muchos historiadores se empeñen en lo contrario. Cuando se llega a este cuadro de maldad se necesitan otros métodos de evaluación, y que además, contemplen otros parámetros.

Retomando nuestra pista esotérica y para concluir este pasaje, queremos señalar la presencia de un hombre que dentro de la Anhenerbe juzgó un papel destacado. Se trata de la figura enigmática de Friederich Hielscher que presidía en Departamento de Esoterismo. Es inexistente la información sobre Hielscher, solo sabemos que fue miembro de la Thule y que tenía un alto conocimiento de la Doctrina Secreta que se decía superaba a Eckard y Haushofer. Corrían rumores sobre su pertenencia a un Culto Mundial, del que nada se sabe, aunque tenemos algunas ideas al respecto. Bajo su tutela se realizaron las famosas expediciones al Tíbet y que en nuestro próximo y último Capítulo daremos más detalles.

En cuanto a Hielscher, se recuerda su paso fugaz en el proceso de Nüremberg, a favor de un criminal nazi. Luego desaparece del mapa sin dejar rastro...

Este artículo proviene de Mundo Misterioso

La dirección de esta noticia es:http://www.mundomisterioso.com/article.php?sid=1137© 1997-2002 Mundo Misterioso. All Rights Reserved


 

 
volver
ActualidadActualidad InternacionalSociedadPolítica USACannabis y LegalizaciónTerror, Ciencia Ficción y FantasíaMisterios, Anomalías y Ciencias OcultasCiencia, Tecnología y EcologíaPlantas VisionariasCultura y EspectáculosErotismoCine
Atención: Esta página ha sido generada enteramente por algoritmos de programación sin la intervención de editores de la especie homo sapiens
Raquel Welch
Sólo Administradores | Copyright | Privacidad de los datos | Tecnologías Tempus Fungui | LSSI-CE | Créditos
XML y servicios web para los que disfrutan viajando Diseño, desarrollo, programación y multimedia en internet.
ecoestadistica.com Tiempo de proceso: 0,27 ss.